Correr 30 minutos . Una leccion de vida

Un día mi amiga del alma me dijo que siguiendo un podcast del Servicio Nacional de Salud ingles había llegado a correr 30 minutos seguidos en solo 9 semanas.

Pensé que era una buena manera de empezar a correr y como aquel que guarda un artículo para leer (sabiendo que no lo va a leer nunca) le pedí que me enviara el enlace. Y lo guardé. Sabía dónde encontrarlo. Eso sí, pasaban los días, las semanas y los meses y seguía allí, bien guardadito…


Y poco a poco va despertando en ti las ganas de cambiar algo tuyo. Y te viene de vez en cuando a la mente el podcast de las 9 semanas … y sabes que lo tienes guardado…
Y un día, despierta en ti las ganas de ponerlo en marcha … y lo escuchas sentada en el coche !!!!! jjjajjajajjajjajja, y no lo llevas a la práctica. No lo materializas …. hasta que llega un día en que sabes que YA debes empezar a correr. Que toca hacer ejercicio más allá de hacer cuatro flexiones.


Correr es bueno.

Te da vitalidad, te rejuvenece, te ayuda a prevenir enfermedades de todo tipo, te hace sentir bien, ligero, vivo…

Y estando tu bien, seguro que además estarán mejor los que te rodean… verdad?
Y te decides a ver como caramba va el podcast este …
Y resulta que poco a poco te van haciendo correr cada día un poco más hasta llegar a los 30 minutos.
El primer día haces series de correr un minuto y tres de andar …. madre mía lo que costaba de pasar el maldito minuto. La respiración entrecortada, las piernas que no pueden continuar , los muslos que no dan , el aire, el maldito aire que no llega a los pulmones… roja como un tomate y con unas ganas de terminar la maldita media hora …


Y pasa una semana ( has de hacer el mismo audio tres veces en cada una de las semanas ) y luego otra , y otra … y tú haces exactamente lo que te dice Laura que hagas ( la chica que te guía en el experimento se llama así y tiene un inglés de Inglaterra total, así que además aprendes ingles del de verdad ) y no piensas. Solo haces lo que ella te dice que hagas. “Confía en mí. Si haces exactamente lo que te digo, en 9 semanas llegaras a correr 30 minutos seguidos “. Y confías. Y lo haces.

 
Y llega un momento que te preguntan “¿Cuál es tu objetivo vital?”

Y te encuentras contestando “Correr 30 minutos seguidos”.
“Eso?”. Sí, eso. Y contestas así porque sabes que si consigues eso, luego te pondrás otro objetivo. Y lo conseguirás también. 
Y mientras corres ves claro que la vida es esto: pequeños objetivos que hacen que avances. Uno tras otro. Poco a poco. Haciendo lo que sabes que funciona. Llegas lejos. Donde tú quieres llegar.


Y un día te encuentras brincando por ahí durante 30 minutos seguidos y sabes que aquel día algo ha cambiado en ti. Y sonríes con todo tu ser y se te pone esta cara de felicidad.

 

 

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